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Comentarios al Mensaje Presidencial de Resembrar tres Árboles por cada

Árbol Cortado.
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Un mensaje político por bien intencionado que sea es necesario acompañarlo del correspondiente ingrediente técnico para que surta los efectos positivos esperados.

La afirmación que por cada árbol cortado se resiembren tres, tiene el mensaje de asegurar la cobertura forestal actual en los suelos de Honduras, siendo ésto, el manejo sostenido de los bosques, significa no solo aprovechar las existencias sino que se repongan los árboles cortados y, que los aprovechamientos dejen de ser una de las variadas causas de la deforestación en Honduras.

El mandato del Presidente no dice que además de la prescripción dada por los planes de manejo forestal se deben resembrar tres árboles más, sino asegurar con ello la reposición de los árboles cortados, lo que es lógico y tiene sentido práctico.

Técnicamente, resembrar no necesariamente significa plantar; se siembra la semilla y, hablando forestalmente se plantan las plantitas, sin embargo, a menudo se dice se “siembra” por costumbre.

Reforestar no significa plantar, también se reforesta protegiendo la regeneración natural, lo que resulta más práctico, económico y asegura la reposición de los árboles extraídos. Plantar es una actividad poco complicada, de relativa facilidad, se pueden producir muchos árboles en viveros; lo difícil es protegerlos una vez plantados o alcanzada la regeneración natural, es aquí donde radica la clave del éxito, por lo que se deben negociar los períodos de protección, presentándose la oportunidad de generar empleos ya sea asignando áreas a personas individuales o a grupos, haciendo uso del fondo anunciado en el mismo discurso.

La siembra y plantación deben hacerse en aquellas áreas que no han sido regeneradas mediante los árboles semilleros.

En verdad, el mensaje presidencial aplica más para los bosques latifolíados, en los que se deben plantar tres árboles por cada árbol cortado, las razones sobran, las características de éstos, la diversidad de familias, géneros y especies forestales, donde la competencia es tan fuerte que naturalmente es casi imposible reponer la especie extraída, sucediendo que los espacios que se abren son invadidos por plantas más agresivas denominadas “invasoras” comúnmente de menor valor especialmente maderable, por ello es valido la idea de resembrar tres de la misma especie extraída, lo importante en estos bosques es mantener la densidad y diversidad de los mismos para conservar el ecosistema pues con la extracción de una especie sin reposición de la misma se amenaza la biodiversidad.

En cierta forma, lo anterior no aplica a los bosques de las coníferas (pinares), porque no existe la mezcla antes señalada y las mismas se regeneran con gran facilidad especialmente si se hace la extracción con reserva de árboles semilleros, escogiendo éstos de los mejores feno y genotipos, para asegurar su calidad y aun mejor si tenemos en cuenta las pendientes y la dirección de los vientos, lo que contribuye al logro de la regeneración natural aún en aprovechamientos a tala rasa. Ahora bien, si la idea de “resembrar” tres por cada árbol cortado es para recuperar áreas no boscosas o deterioradas, amerita otro análisis por razones de inversión o incentivos.

Los planes de manejo forestal implementados en forma técnica, científica, seria y responsable aseguran la reposición de los árboles cortados, lo que tiene sentido práctico, especialmente en el bosque de pinar, satisfaciendo así la inquietud del Presidente, manifestada en su discurso.

Por tanto, si damos cumplimiento a los planes de manejo forestal, aspecto donde han fallado los empresarios privados y la Administración Forestal del Estado, se asegura la reposición de lo extraído; por lo que antes de la devolución de cualquier garantía, sugerimos se debe firmar un Acta de Recepción del estado en que se recibe la zona objeto de la devolución de la garantía.

La firma del acta implica una inspección conjunta al sitio del aprovechamiento para comprobar in situ el nivel de reposición y cobertura; la firma del acta conlleva responsabilidad judicial.

Concluimos, lo importante es exigir el fiel cumplimiento de los planes de manejo forestal, sin desestimular la inversión (nacional o extranjera) en áreas deforestadas o degradadas con incentivos reales para la recuperación de éstas. La falta de voluntad política de las partes y de su supervisión, resultarían en vano y solo quedarían como manifestaciones de las primeras apariciones de un ejercicio, por lo que recomendamos la firma del acta de recepción del área convenida a aprovechar, negociar los plazos de protección (4 ó 5 años) e incorporar en estos plazos a las comunidades y especialmente conocer el espíritu de la afirmación presidencial antes que la letra de la misma.


 








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